Fin de la Segunda Mundial Mundial

En 8/9 de mayo, con la capitulación de Alemania, en Europa terminó La Segunda Guerra Mundial, el enfrentamiento militar más grande de la historia de la humanidad.

Comenzó el 1 de septiembre de 1939, como un conflicto con claros objetivos geopolíticos, y pasó después del 22 de junio de 1941, con el inicio de la guerra germano-soviética, a una guerra de ideologías, y luego a una guerra total. La guerra cubrió un enorme teatro de batalla: europeo, africano, asiático-pacífico. Duró 6 años, involucró a 61 países, se realizó en el territorio de 40 de ellos y en las aguas de tres océanos.

Los resultados de la guerra se miden en millones de víctimas (se estima más de 50 millones), destrucción colosal de infraestructura, industria, asentamientos y monumentos culturales.

La guerra también planteó nuevos problemas relacionados con el desplazamiento forzado y los cambios fronterizos. Su consecuencia más importante, que ha dominado la política mundial durante décadas y ha determinado el destino de millones de personas, es la división del mundo en dos sistemas políticos, que se prolongó hasta finales de los años ochenta.

Bulgaria no permaneció ajena a la Segunda Guerra Mundial. La política de neutralidad proclamada por el gobierno búlgaro en septiembre del 1939 dió paso en marzo de 1941, bajo la presión de las circunstancias, a una alianza político-militar con las potencias del Eje (Alemania, Italia, Japón). El gobierno realmente tenía un fuerte apoyo público en este momento, ya que logró evitar la derrota militar del país, no envió tropas búlgaras a los frentes y unió a casi todos los territorios habitados por búlgaros.

 Sin embargo, el éxito resultó ser temporal. A finales del mismo año, el gobierno búlgaro, presionado por Alemania, declaró así llamada “Guerra Simbólica” a Estados Unidos y Gran Bretaña. Terminó de manera poco simbólica, con fuertes ataques aéreos de los aliados en Sofía y otras ciudades en 1943-1944.

La breve unificación estatal de las tierras habitadas por búlgaros siguió siendo ilegal, ya que no fue sellada con las firmas de las grandes potencias.

Así, en 1944, Bulgaria regresó a las antiguas fronteras, cargada de enormes reparaciones por su participación en el Pacto Tripartito. ¿Por qué Bulgaria se unió a él? ¿Ocurrió voluntariamente y podría haber evitado unirse al Eje? ¿Qué muestra la crónica de los hechos?

A pesar de la presión constante tanto de Alemania como de la Unión Soviética el país trató de resistir y adherirse a la neutralidad. En octubre de 1940, el zar Boris III se negó a la propuesta del ministro de Relaciones Exteriores alemán Ribbentrop de unir el país al Pacto Tripartito, como también se negó a la propuesta de Mussolini de unirse a la guerra contra Grecia, “por la liberación de la Macedonia búlgara y del Egeo”.

Al mismo tiempo, Hungría, Rumania y Eslovaquia no lograron desviar la presión de Berlín y se unieron al Pacto Tripartito. Las tropas alemanas entraron en Rumanía. A principios de 1941, la situación se volvió cada vez más tensa y estaba claro que tendrían que pasar por Bulgaria para ayudar a las tropas italianas en Grecia. Medio millón de ejército alemán se concentró en la orilla del río Danubio.

Bulgaria no tenia más remedio que unirse o asumir miles de víctimas. El rey Boris III dio carta blanca al gobierno de Bogdan Filov para que firmara la adhesión al Pacto Tripartito en Viena, conservando el estatus de “no participación en la guerra”.

Aunque Bulgaria era un aliado de Alemania, no rompió sus relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y no envió tropas al Frente Oriental. Incluso en la última reunión con Hitler, unos días después de la cual el zar murió en circunstancias aún inexplicables, nuevamente se negó a enviar ni siquiera una división búlgara para participar en las hostilidades, en las que insistió el Führer. Cabe destacar  que Bulgaria fue el único país que defendió sus ciudadanos de origen judío y no permitió su deportación a los campos de concentración.

La alianza con el Tercer Reich condujo a la declaración de guerra a Gran Bretaña y Estados Unidos, la creación de tensiones políticas en la sociedad búlgara y bombardeos angloamericanos (otoño de 1943 – primavera de 1944), hasta la entrada del ejército soviético en el país (septiembre de 1944).

En el otoño de 1944 Bulgaria se unió a los Aliados. Medio millón de soldados búlgaros participaron en la última fase de la guerra. Aproximadamente 32.500 cayeron en el campo de batalla.

A pesar de la contribución del ejército búlgaro, el país permaneció en aislamiento internacional y cayó en la esfera de influencia soviética.